Más de 550,000 empresas en México comenzaron a utilizar inteligencia artificial durante los últimos 12 meses, con lo que la proporción de compañías usuarias pasó de 38% a 48%, de acuerdo con un estudio elaborado por Strand Partners para AWS. El crecimiento eleva a más de 2.5 millones el número de negocios que emplean esta tecnología en el país.
El dato confirma que la IA ya forma parte de las decisiones operativas de una cantidad creciente de organizaciones. Sin embargo, la expansión no significa que la mayoría haya alcanzado una integración avanzada: 63% permanece en una etapa básica, principalmente con herramientas públicas y soluciones preconfiguradas para agilizar tareas simples.
La brecha entre adopción e impacto empresarial representa el principal desafío. Otro estudio publicado en México señala que 66% de las organizaciones todavía se encuentra en pruebas piloto sin lograr escalar sus iniciativas, mientras que únicamente 31% cuenta con un programa formal de capacitación en inteligencia artificial.
El crecimiento se concentra en los usos iniciales
Las startups y las grandes empresas lideran la incorporación de IA, especialmente en los sectores de información, comunicaciones y servicios financieros. En la fase básica predominan aplicaciones orientadas a automatizar procesos repetitivos, responder consultas, generar contenidos o apoyar actividades administrativas.
El problema aparece cuando esas herramientas operan de forma aislada. Sin datos centralizados, flujos definidos, capacitación y métricas, una prueba puede mejorar una tarea puntual sin producir resultados repetibles en ventas, atención al cliente, inventarios o marketing.
Por eso, avanzar hacia una adopción madura requiere combinar tecnología con gobernanza. Las empresas necesitan delimitar los casos de uso, establecer permisos, proteger la información y medir indicadores como tiempos de respuesta, calidad del servicio, reducción de errores y resultados comerciales.
De los pilotos a procesos medibles
Una estrategia gradual puede comenzar con procesos de alto volumen y objetivos concretos. La automatización conversacional, por ejemplo, permite atender solicitudes y dar seguimiento a prospectos; la analítica ayuda a identificar oportunidades; y la integración con comercio electrónico facilita administrar productos, inventarios, pedidos, pagos y clientes desde una operación conectada.
En Onix Board reunimos automatización conversacional multicanal, una bandeja de entrada unificada, gestión de comercio electrónico, generación de contenido asistida por IA y paneles analíticos. La plataforma permite centralizar conversaciones de WhatsApp Business, Facebook, Instagram y Telegram, combinar atención automática y humana, y medir el desempeño de los flujos.
Este enfoque ayuda a que la inteligencia artificial deje de ser una herramienta aislada y se convierta en parte de procesos supervisables. Para las empresas mexicanas, el siguiente paso no consiste únicamente en adoptar más soluciones, sino en conectar los casos de uso con datos, responsables e indicadores que permitan demostrar su valor.
La adopción de IA en México ya alcanzó una escala relevante, pero su impacto dependerá de la capacidad de las organizaciones para superar la experimentación básica. Las compañías que avancen con objetivos definidos, capacitación, controles y medición estarán mejor preparadas para transformar el crecimiento tecnológico en productividad operativa.