
La inteligencia artificial está modificando las herramientas y los métodos de trabajo en ingeniería, pero no elimina la necesidad de criterio, creatividad ni capacidad de adaptación. Esta conclusión fue uno de los ejes del panel “Flying High! Tecolotes por el Mundo: ¿La IA reemplaza al ingeniero o lo hace más poderoso?”, organizado por la Asociación de Egresados de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
El debate resulta relevante para cualquier organización que evalúa nuevas soluciones de software. La tecnología puede procesar información, automatizar actividades y acelerar respuestas; sin embargo, las personas siguen siendo responsables de definir prioridades, interpretar resultados y decidir cómo aplicar una solución en situaciones reales.
Durante el encuentro, los panelistas señalaron que el futuro profesional no dependerá únicamente de resolver problemas, sino de identificar cuáles son las preguntas correctas. Esa capacidad permite distinguir entre ejecutar una tarea con rapidez y comprender si el resultado responde a una necesidad concreta, si será útil para las personas y qué consecuencias puede generar.
“Dejen de preocuparse tanto por resolver problemas y enfóquense más en tener las preguntas correctas”.
La misma lógica aplica a la transformación digital empresarial. Una plataforma tecnológica aporta mayor valor cuando se integra a los procesos cotidianos y no cuando obliga a los equipos a trabajar con sistemas aislados. En Onix Board reunimos en un solo ecosistema la gestión de clientes, comunicación, contenidos, ventas, automatizaciones, comercio electrónico, equipos de trabajo y canales digitales.
Del reemplazo a la colaboración
La colaboración entre personas y software comienza con una distribución clara de responsabilidades. La inteligencia artificial puede responder preguntas, atender solicitudes, recomendar opciones, captar prospectos, generar contenido y dar seguimiento a conversaciones. Cuando una situación requiere interpretación, sensibilidad o una decisión particular, la atención puede transferirse a una persona.
Este modelo también ayuda a reducir la fragmentación operativa. La bandeja de entrada unificada de Onix Board centraliza conversaciones de WhatsApp Business, Facebook, Instagram y Telegram, mientras que sus automatizaciones permiten activar flujos mediante mensajes, comentarios, intenciones o acciones específicas. Los equipos pueden supervisar el proceso y revisar sus resultados mediante paneles analíticos por flujo y canal.
El criterio humano sigue definiendo el resultado
La velocidad de una herramienta no garantiza que una decisión sea correcta. Por eso, la adopción de inteligencia artificial debe acompañarse de objetivos claros, revisión humana y medición de resultados. También requiere aceptar que el aprendizaje incluye errores, ajustes y cambios de dirección, especialmente cuando el software se aplica a procesos reales.
Para las empresas, el siguiente paso no consiste en elegir entre talento humano e inteligencia artificial. Consiste en identificar un proceso específico, automatizar aquello que consume tiempo sin aportar diferenciación y reservar la capacidad de los equipos para analizar, crear, comunicarse y decidir.
En Onix Board creemos que el software debe ampliar las capacidades de las personas. Una operación conectada, medible y supervisada permite adoptar inteligencia artificial con mayor claridad y convertir la tecnología en una herramienta colaborativa para mejorar la eficiencia operativa sin perder de vista el propósito del negocio.