
La adopción de prácticas tecnológicas especializadas en las operaciones corporativas podría alcanzar 80 por ciento en 2028, frente al 30 por ciento registrado en 2024. El cambio refleja una aceleración en la digitalización empresarial y coloca a los equipos de ingeniería de software y tecnologías de la información en una posición estratégica dentro de las compañías.
El avance no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas. Las organizaciones deben integrar sistemas heredados, supervisar modelos automatizados, controlar costos y demostrar que la tecnología mejora resultados concretos. Por ello, la transformación digital se desplaza de la experimentación aislada hacia la gestión operativa con métricas, gobernanza y responsabilidad ejecutiva.
Un estudio global de Dynatrace, en el que participaron 919 líderes de tecnologías de la información, identifica la automatización, la observabilidad digital y los sistemas inteligentes como componentes centrales de esta transición. Sin embargo, más de un tercio de los especialistas consultados señala la integración tecnológica como la principal barrera para coordinar plataformas heredadas con nuevos entornos de desarrollo.
La supervisión también adquiere mayor relevancia. El 67 por ciento de los expertos considera prioritario vigilar el comportamiento de los algoritmos, mientras que la fragmentación de datos dificulta una evaluación continua y transparente. Además, solo 40 por ciento de los ingenieros de plataforma ha logrado integrar capacidades de observabilidad en todas las etapas de implementación, y 37 por ciento identifica la conectividad entre sistemas como uno de sus principales obstáculos.
La consolidación interna ofrece una posible ruta de avance. Entre las organizaciones que aplican prácticas de confiabilidad y de ingeniería de plataformas, 89 por ciento ya cuenta con infraestructura propia para desarrolladores y 60 por ciento reporta una adopción extendida en sus áreas operativas. No obstante, la dispersión de métricas puede limitar la definición de objetivos de servicio y complicar la toma de decisiones.
De la tecnología aislada a los flujos integrados
Para las empresas, el reto consiste en conectar las capacidades digitales con actividades que puedan medirse: atención al cliente, ventas, comercio electrónico, marketing y seguimiento de operaciones. En Onix Board ofrecemos automatización conversacional multicanal, una bandeja de entrada unificada, gestión de tiendas en línea, generación de contenidos asistida por inteligencia artificial y paneles analíticos por flujo y canal.
Este enfoque permite comenzar con procesos específicos, establecer indicadores y evaluar resultados antes de ampliar una implementación. La prioridad no es acumular herramientas, sino reducir la fragmentación, mejorar la trazabilidad y mantener controles que permitan a los equipos interpretar los datos y validar el desempeño de los sistemas.
La proyección hacia 2028 confirma que la transformación digital continuará modificando la estructura operativa de las corporaciones. Las organizaciones mejor preparadas serán aquellas que combinen automatización, observabilidad, talento especializado y respaldo directivo con plataformas capaces de convertir las interacciones y los datos en decisiones operativas verificables.